Sucede que los €30 mil millones los tendrán que devolver los bancos dentro de 15 años a un 2% de interés gracias a la gestión del Gobierno y sin que los estúpidos gestores pasen el mal trago de pedir perdón a la sociedad y sin que su deuda quede avalada por los impuestos de todos los españoles.
Además, le dan a España un año de prórroga para rebajar nuestra deuda al 2,8%, lo que supone un gran respiro.
Eso sí: a cambio, los de la UE, que son los que ponen la pasta, piden a España que cumpla con las medidas que ha anunciado a la misma UE que va a tomar.
Ojito: ninguno de los caraduras de las cajas va a responder con su patrimonio; no se aumenta el déficit de España; no se pide más que este país cumpla con sus compromisos... Pero veo en las noticias y en los comentaristas de que nos quejamos porque nos van a vigilar. ¡No te jode!
O sea, ¡¡que nos dan €30 mil millones por la cara y, además, exigimos que no vigilen nuestro impresionante e incalculable gasto público!! Debemos ser idiotas.
Rajoy ha tenido un éxito en Bruselas de tres orejas puerta grande. Negarlo es estratosférico.
Claro que España tiene que cuadrar sus cuentas: o despide al 30% de sus empleados públicos o se inventa una fórmula para hacer entender en la UE el despilfarro del estado autonómico.
Sin hacer todavía nada de eso –solo empeñando su palabra en que lo modificará–, Rajoy ha conseguido un brillante éxito. A cambio, nos van a vigilar las cuentas. ¡Y algunos se quejan! ¿Qué quieren?, ¿seguir viviendo a la sopa boba?
