La media de la duración de las bajas se ha reducido a la mitad desde 2007, año en el que comenzó la crisis económica, según un estudio presentado en el XXXII Congreso de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), que este viernes termina en Bilbao.
Una de las autoras de este informe, la doctora Helena Serrano, ha manifestado que además de disminuir el número de días de baja también se ha reducido en un 2% el número de incapacidades temporales tramitadas.
Esta investigación se ha realizado sobre la población activa de un centro de salud de Barcelona comparando los datos sobre bajas de los meses de octubre y noviembre de 2007 y 2011, pero sus resultados, según ha precisado, son "estadísticamente significativos".
Otro dato de este estudio indica que, en esos cuatro años, también se ha reducido el número de bajas que coge la misma persona hasta en un 20%.
Más población desempleada
Según ha explicado, las causas de estas reducciones "posiblemente se deban a muchos factores", pero ha destacado, entre ellos, que hay más población en paro, por lo que aunque esté enferma no necesita pedir la baja, y el surgimiento del fenómeno del "presentismo laboral".
En la actual coyuntura económica los médicos de familia procuran ser más estrictos y más eficientes El "presentismo laboral" consiste en que los trabajadores piden menos bajas y reinician su actividad laboral antes del tiempo considerado conveniente, además pasan más horas físicamente en el puesto de trabajo de las estrictamente necesarias y/o establecidas en el horario laboral, su origen suele ser el temor a perder el empleo.
En su opinión, la coyuntura económica hace que la sociedad, en general, "intente no abusar", y en este contexto, los médicos de familia "también procuran ser más estrictos y más eficientes" en la medida en que su objetivo es garantizar que, con menos recursos económicos, todos los ciudadanos tengan acceso a la sanidad.
También es responsabilidad de los facultativos "activar el protocolo que corresponda" si una persona representa un riesgo para la salud, por ejemplo al padecer una enfermedad infecciosa, e insiste en acudir a su puesto de trabajo porque le descuentan parte del sueldo o porque cree que su situación laboral se vería afectada.
Sobre la existencia de posibles bajas "ficticias", ha puntualizado que "un médico de familia no es un policía y no puede controlar todo".
