Categoría: Noticias Texto
La canciller alemana, Angela Merkel, afirmó hoy que la operación de ayuda a la banca española conllevará "por supuesto una condicionalidad", aunque será "diferente" a la de los rescates que afectan al conjunto de un país.
En la Jornada del Consejo Económico de la Unión Cristianodemócrata (CDU), la jefa del Gobierno alemán valoró las reformas introducidas en los últimos meses por el presidente español, Mariano Rajoy, y calificó de "correcta" la decisión de Madrid de acudir a la ayuda financiera europea para sanear su sistema bancario.
Merkel explicó ante sus correligionarios que las consecuencias de una "burbuja inmobiliaria de diez años" no las puede afrontar una nación en solitario y argumentó que precisamente para solventar estos problemas están los mecanismos de ayuda financiera de la Unión Europea.
Merkel critica que la Autoridad Bancaria Europea no detectara los problemas en España
La canciller alemana, Angela Merkel, ha mostrado su apoyo a la decisión del Gobierno español de pedir ayuda para recapitalizar a sus bancos en dificultades al mismo tiempo que ha criticado a la Autoridad Bancaria Europea (EBA) por no haber detectado estos problemas en los test de estrés a los que fueron sometidas las entidades.
"España hizo lo correcto pidiendo ayuda para recapitalizar sus bancos", apuntó la canciller, quien subrayó que la causa de la crisis en España fue más la burbuja inmobiliaria registrada en los últimos diez años que factores macroeconómicos.
Por otro lado, Merkel ha lamentado que la labor de supervisión de la EBA se haya visto socavada por actuaciones de los supervisores nacionales "guiadas por un equivocado orgullo nacional", lo que desembocó en la realización de unas inadecuadas pruebas de estrés.
"Si necesitamos instituciones europeas que proporcionen una mejor supervisión de la banca, tenemos que estar dispuestos a ceder poder supervisor a nivel nacional", dijo la canciller durante un encuentro en Berlín con empresarios de la esfera conservadora alemana.
Además, Merkel reiteró su oposición a los denominados eurobonos, que calificó de "distracción inoportuna", asegurando que Alemania no iba a ceder en cuestiones que pudieran agravar los problemas.
"Alemania está preparada para profundizar en la integración, pero no podemos participar en cosas que estamos convencidos que llevarán a un desastre mayor que la situación actual", apostilló.